PNC UNIR: ¿Quiénes somos?

No somos más de lo mismo

Somos un intento de organizar el servicio político al bien público, general o común.

Somos un partido político con vocación para convocar y promover en la ciudadanía los valores éticos y de identidad, con el fin de transformar la realidad argentina. Creemos que hay que levantar, ladrillo a ladrillo, un nuevo ‘aparato’, el de los argentinos – de diverso origen – que aspiran a que la política sirva de verdad a los intereses generales y no a los bolsillos personales o a los grupos sectarios.

Nos motiva la construcción de un proyecto de Nación superador, que conjugue el fortalecimiento de nuestros valores culturales con la organización institucional, social y económica, caracterizadas por la actitud y solidez técnica, la capacidad de gestión y la participación política como instrumento para arbitrar el bien común. Es clave en esa construcción combinar la gestión de cada día con los objetivos de largo plazo. Gestionar lo cotidiano incluye ejecutar el largo plazo.

Nuestra contribución, desde una visión amplia y no ideologista, defiende todos aquellos valores que contribuyan a fortalecer el amor por nuestro país y que estén íntimamente ligados al bien común, al interés general y a l integración e inclusión social, basándose:

Moral y ética social, comenzando por la clase dirigente, que además de capaz tiene que obrar con decencia y ejemplaridad.
Cohesión cultural e identitaria, que contemple la diversidad desde la apertura, el respeto y la convivencia ordenada. Una de las llaves maestras es cumplir la ley, pues eso le dará fuerza a la letra de los preceptos, generará confianza adentro y afuera y será la consolidación de nuestra soberanía más allá de la retórica.

Voluntad para alcanzar un destino mayor, con la perspectiva de la Unión Sudamericana.

Un aparato productivo sólidamente estructurado, generador de riqueza y de trabajo. La economía de la prosperidad se sustenta en las corrientes inversoras, tanto de adentro como foráneas. Es la inversión de riesgo – antítesis del capital especulativo –la que amplía la base de la producción y trabajo, con creciente valor agregado.

Independencia en la toma de decisiones, a partir de una Nación que reúna a actores y protagonistas crecientemente concertados. Hoy vale inmensamente más acordar que ser intransigente. Queremos la cultura de los acuerdos.

Visión de la Argentina

En un país en que los valores morales se han desvanecido, creemos necesario recuperar el honor de pertenencia, el amor por nuestra Nación y la dignidad y el civismo. Participar es un mandato. Lo podemos hacer desde y en todos los ámbitos, no únicamente en el campo político. En todo caso, debemos ensanchar el horizonte de lo político y pensar la política en todas sus dimensiones: política de salud, de educación, de medio ambiente, etcétera. Un educador que se mete para mejorar la enseñanza está haciendo política educativa y contribuyendo a las reformas necesarias. Y así en todas las áreas.

Queremos un modelo de sociedad construido sobre la base de un profundo sentido nacional, que posibilite para todos los hombres que habitan el suelo argentino, las mismas oportunidades de desarrollo y crecimiento; queremos contribuir a fortalecer un Estado transparente y eficiente, y un país independiente e integrado al mundo.

Desafíos

Creemos que la construcción de esta Argentina no se basa sólo en la confrontación de ideas, sino en la suma de voluntades y en la recuperación de nuestros valores fundamentales. Entre seguir enfrentándonos y apostar a integrarnos a través de políticas de Estado, no dudamos en que la opción es UNIRNOS y trabajar de consuno.

Nuestra real vocación es poder aportar a que la realidad cambie, desde la participación política y en todas las diversas actividades sociales.

Nuestro desafío es continuar desarrollándonos como un partido político que es el continente de la participación cívica, una escuela de formación y capacitación y un instrumento para ser elegido en representación del pueblo. El partido manifiesta de antemano su vocación por la articulación con otras fuerzas y sectores porque la labor de darle rumbo a nuestro país es tarea conjunta y no solitaria.

Estamos convencidos de que será a través de una dirigencia éticamente responsable, decente, honesta, formada, capacitada para la gestión, dispuesta a brindar la solución de la agenda diaria, pero también a pensar el largo plazo, es que se podrá alcanzar el bien común, la justicia social y la prosperidad.